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La Selección del Misionero
A
continuación algunos principios que se deben tomar en consideración en este proceso:
- El primer elemento clave en la selección del misionero es que el Espíritu Santo es el
que hace la selección: "Ministrandos estos al Señor, y ayunando, dijo el ESPIRITU
SANTO: apartadme a Bernabe y a Saulo para la obra que los he llamado". Hechos
13:2
En este término debemos reconocer que no es ni el misionero, ni la agencia, ni la
iglesia quien lleva el control del proceso, sino Dios. Según su plan, en cada etapa, Dios
se encargará de proveer los recursos y las personas necesarias para ir trabajando,
moldeando y destacando al que ha llamado.
- La iglesia local ratifica la autenticidad del llamado, descarta otros motivos y es la
que envia. El Pastor apoya y recomienda al candidato y cuenta con la cobertura de toda la
iglesia y de ser posible de la denominación.
- "Romanticismo Misionero"
- Escape o huida de una circunstancia o situación
- Espíritu aventurero
- El candidato a misionero debe demostrar en la iglesia local sus dones:
- Buen conocimiento de las Escrituras
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- Experiencia en el ministerio en su cultura para poder servir en otra.
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- Debe ser disciplinado (caracter maduro) I Tim 3
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- Debe tener una personalidad madura para trabajar con personas en otras culturas.
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- Debe tener buena salud fisica.
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- Debe tener buena capacitación.
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Como parte de este proceso de selección es necesaria la cooperación entre la iglesia
local, la agencia misionera y el misionero. La selección del misionero es la parte del
proceso del envío que tiene como propósito establecer que los candidatos:
- entiendan a cabalidad lo que son y a quien representan
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- conozcan en profundidad el mensaje que llevan y lo vivan
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- sean llenos del Espíritu Santo
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- entiendan las demandas para este ministerio
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- cuenten con las herramientas necesarias para ser implantados en una cultura diferente
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Por lo tanto la iglesia local debe tomar la iniciativa para invitar en el proceso de la
selección del misionero a los candidatos y a la agencia misionera, con igualdad de
oportunidades y reconocimientos. No es un asunto de misiones instantáneas. Es un proceso
complicado y delicado en el cual se conjugan la participación de la iglesia local, los
candidatos, los centros de capacitación misionera y las agencias misioneras.
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