Apoyo por medio de la Comunicación
Pablo, el escritor más prolífico del Nuevo Testamento, conocía la importancia de la
comunicación personal. Sus cartas están repletas de pequeños comentarios personales:
- Pidió que su equipo de apoyo le trajera su "capote que dejé en Troas en casa de
Carpo y los libros, mayormente los pergaminos" (2 Timoteo 4:13)
- Pidió abiertamente: "Prepárame también alojamiento" (Filemón 22)
- En su poderosa epístola a los cristianos en Roma dedica casi todo el capítulo 16 a
mensajes personales.
Ya fuese sobre papiro, pergamino, lino o papel reciclado, escribir cartas es el medio
más fácil, más común de mantenerse en contacto; es el sostén principal de la
comunicación.
Qué se debe comunicar
- El contenido de comunicación es vital. Diga cosas que tiene importancia real.
- Comparta sus pensamientos y sentimientos
- Sea real y honesto, pero no ocupe a sus misioneros como sus consejeros. Recuerde, usted
debe apoyarlos a ellos.
- Involúcrese en la vida que llevan en el campo lo más que pueda.
- No olvide preguntar en su iglesia o la agencia misionera las instrucciones especiales
cuando usted se comunica con misioneros que están sirviendo en lugares con acceso
restringido.
- Utilice nombres para que los relatos sean reales.
- Permita que el Espíritu Santo le guíe para compartir incidentes y relatos que
servirán para animar, informar y motivar.
- No tema animarles y volverles a animar con los mismos temas y recordatorios una y otra
vez --según le dirija el Espíritu Santo.
Otros medios de comunicación
- El teléfono
- Los mensajes por fax o telex
- El radioaficionado
- Fotografías
- Videocassettes
- Cartas en cassettes
- Paquetes
- Correo eléctronico
- Visitas personales
